Girondino

Desesperanza

anida en mi garganta

una canción de sangre

de espina mi guitarra.

Tristeza

coronas mi sien

el dolor como tributo

la soledad de cetro.

Depredador que

acechas mi espalda sediento

de ira sonriendo mientras esperas

la Nada desatada.

 

Más cálido

humilde a mis pies

un ser que irradia esperanza

pequeño, pequeño.

Muchos le dirían gato.

Para mi era un Ángel que velaba.

 

Pero los girasoles

angustiosos

estaban rotos.

 

Los girasoles de Vincent, pp. 73-74, 2013.

 

Anuncios

Acerca de framirez164

Escritor pincipiante. Futuro Contador Público.
Esta entrada fue publicada en Poesía, Poetry y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s